Es lo que ocurrió el pasado 10 de septiembre, un turismo estacionado en batería se desplazó cuesta abajo, subió la acera y quedó medio volcado en una finca al otro lado de la vía. Faro de Vigo recogió la intervención, en la que fueron necesarias dos grúas y varias horas de trabajo.
¿Por qué un coche aparcado puede acabar en una finca?
Todo apunta a que el vehículo quedó sin el freno de mano puesto. A partir de ahí, la pendiente hizo el resto: el coche fue tomando velocidad, salvó el bordillo y terminó volcado sobre el terreno contiguo. No hubo heridos, precisamente porque no había nadie dentro.
Es un incidente más habitual de lo que parece en zonas con desnivel, y suele tener el mismo origen:
- Freno de mano sin accionar o mal ajustado por el desgaste del cable.
- Cambio automático dejado en punto muerto en lugar de en posición de estacionamiento.
- Marcha no engranada al aparcar en cuesta en vehículos manuales.
- Ruedas sin girar hacia el bordillo, que es lo que frena el desplazamiento si el freno cede.
¿Por qué hicieron falta dos grúas?
Cuando un vehículo queda volcado fuera de la calzada, el problema no es el peso sino la posición. No se puede arrastrar sin más: primero hay que devolverlo a su apoyo natural sobre las cuatro ruedas y después cargarlo, y ninguna de las dos maniobras se resuelve con un solo equipo.
Por eso la intervención se alargó varias horas. Un equipo se encarga de estabilizar y voltear el vehículo controlando el movimiento para no dañar la carrocería ni el terreno, mientras el otro lo recoge una vez recuperada la posición.
Asistencia en carretera en Galicia las 24 horas
En Grúas Lalín Deza contamos con más de 15 vehículos repartidos entre nuestras cinco delegaciones en Galicia, operativos todos los días del año, y colaboramos con las principales compañías de asistencia. Si su vehículo queda inmovilizado, volcado o fuera de la vía, llámenos y nos desplazamos con el equipo que cada situación requiere.